Los más hambrientos de esos seguidores podrían llegar temprano para conseguir un buen lugar, preparando el campamento antes del primer grupo.
Durante su larga espera, podrían mirar hacia el cielo para ver las estelas químicas que se disipan rápidamente de innumerables aviones que surcan el azul, y uno de ellos, lo supieran o no, bien podría haber estado llevando al grupo que pronto adornaría el escenario delante de ellos. Hablamos de “The Starship”, el icónico jet del rock.
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