El disco en sí fue de tan sólo
de seis temas, tres de los cuales eran covers:
“Shakin 'all over”, “Summertime Blues”, y “Young Man Blues”, junto con “Substitute”,
“My Generation” y “Magic Bus”. “My
Generation” tenía 16 minutos de duración e incluía fragmentos de “See Me,
Feel Me”, “Listening To You”, “Underture”, “Naked Eye” y “The Seeker”, mientras
que “Magic Bus” tenía siete minutos y medio llenos de ampollas.
Era simple,
tosco, brutalmente ruidoso y venía
envuelto en una simple portada marrón. Podría haber parecido un paso
en falso de un grupo cuyo álbum previo, Tommy,
los sacó de las legiones de actos pop de
los años 60. Lo único cierto es que Tommy lo había cambiado todo.
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