Dirigidos por el carismático Phil Lynott, los
incondicionales de Dublín, Thin Lizzy, amenazaron con globalizarse después de
que su versión funky de la balada tradicional irlandesa 'Whisky in the jar'
llegó al Top 10 del Reino Unido en
1973.
Finalmente llegaron al Top 20
de EU con su exitoso tema 'The boys are back in town': un himno de hard rock
eterno lleno de la bravuconería característica de Lynott y la emocionante
interacción del dúo de guitarristas Scott Gorham y Brian Robertson.