Bravo señala que la sesión duró "alrededor de dos
horas". Luego regresó a su "vigilia" fuera del estudio,
mientras Gayleen Pease se fue a casa.
"Nada cambió realmente. No nos hicimos amigos de los Beatles ni
nada por el estilo.
"Los amigos no te
mantendrían esperando afuera en el frío
hasta tarde", remata Bravo.