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lunes, 31 de mayo de 2021

viernes, 30 de abril de 2021

"Nada que ver" / Julio Cortázar

“Y así,
sin tener
nada que ver
uno con el otro,

se encontraron.

Porque
acaso
para eso andaban
en este mundo”.
 
—  Rayuela, Julio Cortázar

miércoles, 28 de abril de 2021

domingo, 18 de abril de 2021

"La lenta máquina del desamor" / Julio Cortázar

“La lenta máquina del desamor,
los engranajes del reflujo,
los cuerpos que abandonan las almohadas,

las sábanas, los besos,

y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo,

ya no mirándose entre ellos,
ya no desnudos para el otro,
ya no te amo,
mi amor”.
 
— Julio Cortázar


viernes, 16 de abril de 2021

martes, 13 de abril de 2021

jueves, 1 de abril de 2021

"Con vos" / Julio Cortázar

“Me basta
mirarte
para
saber
que

con vos
me voy

a empapar
el alma”.
 
—Julio Cortázar

"Además, te quiero..." / Julio Cortázar

“Busco tu suma,
el borde de la copa
donde el vino es también
la luna y el espejo,
busco esa línea
que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.

Además
te quiero,

y hace tiempo
y frío”.
 
- Julio Cortázar

miércoles, 27 de enero de 2021

García Márquez acerca de Cortázar

En privado, como en el tren de Praga, Cortázar lograba seducir por su elocuencia, por su erudición viva, por su memoria milimétrica, por su humor peligroso, por todo lo que hizo de él un intelectual de los grandes en el buen sentido de otros tiempos. En público, a pesar de su reticencia a convertirse en un espectáculo, fascinaba al auditorio con una presencia ineludible que tenía algo de sobrenatural, al mismo tiempo tierna y extraña. En ambos casos fue el ser humano más importante que he tenido la suerte de conocer.

- Gabriel García Márquez

martes, 12 de febrero de 2019

Cerrar los ojos / Cortázar




​“Como no sabías
disimular
me di cuenta
en seguida
de que
para verte

como yo quería

era necesario
empezar por

cerrar los ojos”.

- Julio Cortázar



Cortázar: 35 aniversario luctuoso




¿Rayuela o Mandala?

Ésta fue la pregunta que determinó el título de su libro más conocido.  Rayuela no se iba a llamar así. Se iba a llamar Mandala. Hasta casi terminado el libro, para mí se seguía llamando así. De golpe comprendí que no hay derecho a exigirles a los lectores que conozcan el esoterismo búdico o tibetano. Y a la vez me di cuenta de que Rayuela, título modesto y que cualquiera entiende en Argentina, era lo mismo; porque una rayuela es un mandala desacralizado. No me arrepiento del cambio”, dijo Cortázar al periodista Manuel Antín.  Esto queda demostrado en Cuaderno de bitácora que a la postre daría luz a Rayuela.

“Desde niño todo lo que tuviera vinculación con un laberinto me resultaba fascinante –explicaría años después–. Creo que eso se refleja en mucho de lo que llevo escrito. De pequeño fabricaba laberintos en el jardín de mi casa. Me los proponía”.

A propósito del 35 aniversario luctuoso del gran escritor argentino Julio Cortázar…

viernes, 30 de noviembre de 2018

Costumbre (...)

‘Hasta lo inesperado
acaba en costumbre

cuando se ha aprendido a soportar.’


Todos los fuegos el fuego,
 de Julio Cortázar.



miércoles, 13 de junio de 2018

Lo mismo que ayer...



Y no
es que
esté mal
si las

cosas

nos
encuentran
otra vez

cada día

y
son
las mismas.

(Julio Cortázar)




lunes, 21 de mayo de 2018

viernes, 4 de mayo de 2018

Insanamente...



“Creo
que todos
tenemos
un poco
de esa
bella locura
que nos mantiene
andando
cuando
todo alrededor
es tan

insanamente cuerdo.”

🔸 Julio Cortázar



miércoles, 11 de abril de 2018

Recomenzar (...)




"Y
me basta
cerrar
los ojos
para
deshacerlo
todo

y recomenzar."

~ Julio Cortázar - Rayuela





lunes, 9 de abril de 2018

Intimar (...)



“Tenemos
que
obligar
a
la
realidad
a
que
responda
a
nuestros

sueños”.

🔹Julio Cortázar






jueves, 8 de febrero de 2018

"Lector de Cortázar" / [Otro artículo en verso]





[Nota: El sábado 27 de octubre de 1984 el periódico La Jornada publicó un suplemento especial dedicado a Julio Cortázar, quien ocho meses atrás había fallecido y en agosto habría cumplido setenta años. En la página III aparece un artículo en verso de José Emilio Pacheco, mismo que no ha sido recogido en libro alguno y que aquí ofrecemos.]

Para mí no fue nunca "Julio".
Con Cortázar hablé dos veces.
Sólo dos noches separadas
por dieciséis años terribles.
Nunca esperé que me escribiera cartas.
No lo agobié con libros. No quería
ser un devorador más de su tiempo.
Pensé: Las cartas para mí, su lector,
son verdaderamente sus libros.
Aspiré nada más a un título
del que estoy satisfecho:
Lector de Cortázar.
Así voy a seguir mientras viva.

Lo mejor que escribió Cortázar
no está allí afuera ni del lado de allá
sino lo traigo dentro y es parte
de lo que (oscuramente, como todos)
llamo mi vida.
Remota adolescencia iluminada
por los cuentos que fui leyendo
en las revistas mexicanas
(curiosamente ni en Sur ni en Marcha)
y en un libro que Arreola publicó
(seiscientos ejemplares): Final del juego.
Allí estaban por vez primera
Los venenos, La noche boca arriba, Axolotl…

En el 57 los libros argentinos volvieron
a entrar aquí. En la vieja "Zaplana"
pude comprar en ocho pesos Bestiario
y leerlo seis veces. Y tres años más tarde
(y a veintiséis cincuenta) Las armas secretas.
Lo demás es historia pública
y no quiero insistir ahora.
Así pues, durante casi treinta años
he habitado estos libros habitables.
Jamás me canso de volver a ellos.
Por otra parte (esto es historia privada)
tal vez sin él yo nunca habría escrito cuentos.
¿Cómo decirle de viva voz todo aquello?
¿Por qué esperar a verlo muerto?

Querido Luis Cardoza y Aragón:
Hoy leí en La Jornada
lo que escribiste de X.V.
Si me permites plagiar en verso tu prosa,
diré a mi vez: "Abandono
métodos y sistemas.
A fin de penetrar en una obra y vivirla,
me entrego al deleite inmediato y hondo
de la palabra. Y no quiero saber
de la época o el medio o los orígenes,
ni de las influencias
ni el análisis erudito.
No pido que me digan quiénes fueron
los abuelos y padres de poeta,
los amores y pesadillas; si fue
criminal, santo, loco; todo ello
lo he sumergido en mí para darme
exaltación y dicha. Lo demás
me sobra y nada necesito,
aparte de la voz hechicera.”

(Por José Emilio Pacheco)





miércoles, 8 de noviembre de 2017

Un rayo...

Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.


-Julio Cortázar -