jueves, 12 de julio de 2018

El guitarrista como eje central...


El escritor musical Dave Thompson escribió que durante las sesiones de grabación para El disco Blues Breakers with Eric Clapton incluso Mike Vernon, el productor del álbum, se sorprendió. Él y el ingeniero Gus Dudgeon estaban tratando desesperadamente de descubrir cómo podían capturar el sonido de Eric Clapton en pleno vuelo.

"Retroalimentación, fuga, distorsión, Clapton no se preocupó por lo que provocó en el desventurado equipo de grabación", precisa Thompson, "siempre y cuando se sintiera bien". Esto fue similar a lo que el público escuchó aquella mítica noche en el Harvest Moon Club de Guildford en el año de 1966.

Cuando comienza la primera pista, escuchas un único ritmo de batería seguido de una "doble parada" feroz -el término para el acto de tocar dos notas simultáneamente- deslizándose por el cuello de la guitarra.

Desde el principio, la guitarra de Clapton es el centro del escenario. Y allí está él en el fondo, también, tocando una parte de ritmo separada y distinta. Esta es la canción de apertura, “All Your Love”, un blues de Chicago en clave menor escrita y grabada en 1958 por Otis Rush.

¿Por qué este álbum fue importante para la música rock? En 1966, la escena estuvo dominada por The Beatles, The Rolling Stones, The Kinks... La música pop era una fuerza creativa deslumbrante. Pero en paralelo, el blues estaba causando una explosión propia.

Poco después de los Blues Breakers, hasta finales de los 60, el público británico pudo escuchar los electrizantes sonidos de Peter Green, Savoy Brown, Free, Aynsley Dunbar, Ten Years After, Chicken Shack y muchos otros. El guitarrista principal fue, de súbito, el músico más importante del grupo, y los Blues Breakers lideraron el camino.

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