Quienes saben de Eric Clapton
únicamente por su más reciente producción encontrarán difícil entender por qué la
frase "Clapton is God" fue pintada en las paredes del sur de
Inglaterra a mediados de la década de 1960.
Aunque Clapton tenía
ambiciones como guitarrista de blues, parecía que no había nada nuevo en los
hombres blancos que tocaban la música de los hombres negros.
En aquellos días, el
territorio ya había sido capturado por Alexis
Korner, Cyril Davies, The Rolling Stones y, por supuesto, John Mayall.
Incluso así, cuando Mayall le
ofreció a Clapton el trabajo de guitarrista con su grupo The Bluesbreakers en 1965, fue un momento decisivo en la historia de la música rock.
Casi por accidente, Clapton
desarrolló una técnica y un sonido que cambiaron la forma en que se tocaba la
guitarra eléctrica.
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